La revista italiana WheelsMag convivió cerca de un mes con la Capetown 7S, llevándola del tráfico urbano a los puertos de montaña.
La prueba destacó la línea limpia y redondeada desarrollada en el Phelon & Moore Style Centre de Turín y una paleta de colores que remite a la historia británica de la marca. También señaló detalles poco habituales en esta franja de precio: el basculante monobrazo de aluminio fundido, la sella de gel, el cupolino regulable en marcha y los puños calefactables.
En carretera, el medio describió una moto fácil y que perdona, con una altura de asiento de solo 830 mm, un manillar ancho y unas suspensiones que encajan bien los baches, con un cambio de seis marchas preciso y un control de tracción y un ABS que no se hacen notar.